El anteproyecto de procesos electorales vulnera la representación proporcional y desvincula la votación nominal de la elección lista
ANÁLISIS Con 60% de los votos, el partido mayoritario se quedaría con 90% de los cargos. Dos años tardó el Consejo Nacional Electoral en elaborar el anteproyecto de ley de procesos electorales; menos de una semana tomó a la Asamblea Nacional eliminar 139 artículos del borrador inicial y aprobarlo en primera discusión.
La propuesta de erradicar la representación proporcional en el nuevo texto legal vaticina para las elecciones parlamentarias en 2010 la supremacía de un solo partido. En otras palabras, los diputados legalizaron el uso de las morochas -método utilizado por los partidos mayoritarios para restarle cargos a las minorías-.
El rechazo a la ley no ha sido solo de los sectores opositores. Los roces entre la alianza oficialista -PCV y PPT- fueron evidentes durante la discusión del texto. Hasta ahora, los partidos minoritarios se habían visto favorecidos por el método establecido en La Ley del Sufragio y Participación Política (1997) para la adjudicación de los cargos, pues se garantiza la representación proporcional y la presencia de las minorías.
El método para asignar los cargos es el siguiente: los cargos nominales que obtiene un partido deben restarse de los cargos tipo lista que se adjudicaron a la misma organización. Esto permite distribuir proporcionalmente los curules con los demás partidos.
Sin embargo, la disposición fue burlada por primera vez en 2000, cuando el ex gobernador de Yaracuy, Eduardo Lapi, postuló a los candidatos nominales en una tarjeta diferente a los inscritos por lista. Así, evitó que se realizara el descuento de los cargos establecido en la ley. Lapi logró cuatro de las cinco curules de la entidad en la AN, al obtener 43% de los votos.
La estrategia conocida como las morochas fue perfeccionada por el chavismo en los posteriores eventos electorales. En 2004, Podemos prestó su tarjeta al MVR para postular a los candidatos nominales del MVR.
El resultado fue que la desvinculación de los candidatos nominales y de los tipo lista le garantizó al chavismo 178 escaños en los consejos legislativos, cuando en realidad le correspondían 153.
Es decir, los votos del MVR y de Podemos se contaron como organizaciones distintas y así el partido mayoritario (en ese caso el MVR) no perdió puestos legislativos en los estados.
Los cargos nominales no se le restaron al cupo generado por la votación lista.
Pruebas. Aunque el Parlamento aseguró que la Ley de Procesos Electorales elimina el uso de las morochas al reivindicar la importancia del voto nominal y el voto lista, el instrumento legal vulnera representación proporcional establecida en la Constitución al idear un sistema paralelo, y desvincular la votación nominal de la elección lista.
Con la aprobación de esta ley, los cargos nominales adjudicados a un partido no serán restados de los obtenidos por el voto lista a la misma organización. Se legitima la sobrerrepresentación de las mayorías.
Los últimos resultados electorales demuestran que el Partido Socialista Unido de Venezuela ha logrado la mayoría de los votos. Si esta tendencia continua, así la ley solo beneficiaría al partido de Gobierno.
En 2010 la ley permitiría que un solo partido domine la AN, al adjudicarle los cargos que le corresponden constitucionalmente a las organizaciones minoritarias.
Si en las elecciones regionales 2008 la Ley de Procesos Electorales hubiese sido aplicada, el PSUV con 50,6% de los votos en Distrito Capital habría concretado 70% de los cargos, mientras que a la alianza opositora con 41% de los sufragios se le habrían adjudicado 30% de los escaños. En Apure, el sistema habría aplastado a las minorías: el PSUV logró 52,8% de la voluntad popular y 100% de los cargos.
Carlos Genatios, directivo de Ojo Electoral, advirtió que el Parlamento busca consolidar la hegemonía de un solo partido en los cargos legislativos.
La organización ha insistido en una propuesta bastante más simple que garantice la proporcionalidad y la presencia de las minorías y es la de votar por listas y dentro de las listas hacer la elección nominal listas abiertas. Este procedimiento es usado en la UCV.
Vacíos legales. La ley que discute el Parlamento no explica la forma que utilizarán para adjudicar los cargos tipo lista.
Genatios señaló que esto deja a discrecionalidad del CNE la adjudicación de los cargos.
Dijo que históricamente Venezuela ha utilizado el método D’Hondt para la votación por lista. “Se pretende consagrar la sobrerrepresentación de las mayorías como norma del sistema electoral”, dijo.
Indicó que con la ley no se garantiza que los partidos obtengan la cantidad de cargos acordes con la votación. Por ejemplo, dijo Genatios, si en una jurisdicción se eligen 10 miembros para una instancia colegiada y la voluntad popular es de 60% para el partido A, 30% para el partido B y 10% para el C, los resultados quedarían así: el partido A obtendrá 90% de los escaños, el B 10% y el C 0%.
CARLA NAVARRO canavarro@el-nacional.com




